El sueño de Pelli

Quienes escriben en estas páginas y que como yo, no son escritores profesionales, vemos o nos atraen a veces, algunos dichos o palabras que no se nos ocurren en el instante. El 9 de diciembre una nota publicada en LA GACETA referida a un sueño del arquitecto César Pelli, quien tiene éxito en el mundo con sus maravillosos edificios y obras monumentales, para nosotros, pobres habitantes de esta pobre provincia y de este pobre país, no pasa de ser un sueño y nada más. El hecho de que quiera realizar algo transcendente en estas tierras, nos parece casi imposible. Y me viene a la mente recuerdos de otras provincias que sin claudicar a la modernidad conservan sus viejos edificios por respeto a su historia. Yo había conocido Córdoba, en los años sesenta con su terminal de ómnibus vieja, y el comienzo de la nueva. Pasaron los años, y en 2015, tuve la oportunidad de volver a esa ciudad, y con gran sorpresa y admiración pude observar que la terminal vieja aún funcionaba, y la nueva, con sus servicios intactos. Y cada una con funciones diferenciadas. Una con destinos interprovinciales, y la otra, a villas turísticas, como Carlos Paz, Mina Clavero, Cura Brochero, etcétera. Han podido progresar sin derribar ni anular lo que tanto habría costado a otras generaciones pasadas. Nuestro pobre Tucumán no puede ni siquiera darse el lujo de tener un tren con esas características, sino un predio ferial con las instalaciones de un viejo ferrocarril que ya no funciona. Y con una población que llega a la ciudad todos los días, desde distintos puntos del interior que deambula por calle San Martín hasta llegar a la plaza Independencia para poder desde allí desplazarse cada uno a su destino laboral, de a pie. ¡Nos falta tanto para ser esa ciudad que soñamos!

Marcos Antonio Navarro
Avenida Sáenz Peña 141
San Miguel de Tucumán

Fidel, estigmatizado

Por el mundo médicos medicando; enfermeros curando; maestros alfabetizando. Huestes con la que el revolucionario invicto realizó su obra magna. Salud universal. Analfabetismo cero. Nada lo impidió. Ni el impiadoso y brutal bloqueo dictado por EE.UU. El amo de quienes ansían ser esclavos, y a los que les apetece esclavizar. Fidel, estigmatizado. Fidel, vilipendiado por los desigualadores de siempre. Cuando no se hablaba del cambio climático, él dejó su legado ambientalista. Cuba no conoce el “paco”. Y eso no es “moco é pavo”. Él, acusado de “tirano, déspota, violador de derechos, dictador”, etcétera, enseñó e inculcó el pensar razonando. “Cogito ergo sum” (pienso, luego existo). Grave y gran problema para los pisoteadores de la dignidad humana. Al grito de “Fidel soy yo”, millones de personas agradecidas, saludaron al invencible. Se escucharon todos los idiomas, todos. Por su poco uso en la actualidad, faltó el arameo. Al ver y escuchar al emocionado y digno pueblo cubano, pregunto: “Muerte ¿dónde está tu victoria?” Los países denominados del primer mundo lo son a expensas de otros, cuyos millonarios “patriotas” fugan divisas eludiendo impuestos y las esconden en sus guaridas fiscales. Dice el dueño del Grupo Macri (La Gaceta 6/12), “el capital ya no tiene banderas”. ¡Nunca las tuvo! Son pétreas sin sentimientos. Su tan mentada “nobleza” la conquistaron a sangre y fuego ¡Prepotentes! Un neoliberalismo devaluador en economía, vaya y pase. La calle dice “la plata va y viene”; pero devaluar la palabra, es ya demasiado. En su afán por deslegitimar a la política está deformando las mentes de niños, adolescentes y de adultos también. Da igual que una idea sea negada o afirmada al mismo tiempo; por las dudas, para no errar ¿vio? Sexagenarios, septuagenarios, octogenarios ¿qué pasó con aquello de “Te doy mi palabra”. Así se llamaba un programa de TV conducido por un periodista promotor del actual gobierno nacional. Predicaba la anticorrupción. Hoy, su actual pareja está imputada en el invisibilizado caso de la fundación Suma ¡Ja! Perdón por la dispersión. Estaba hablando de un grande. Fidel se enfrentó desde siempre al poder concentrado, poder que no trepida en causar la quita de vida a niños en guerra con armas fabricadas por países del primer mundo. ¿Recuerdan al “Enola Gay”, los ahogados en el Mediterráneo?, o más cerca nuestro, los niños incinerados en fábricas textiles clandestinas. Fidel, Hugo, Néstor, Cristina, Nicolás, Rafael, lucharon contra un poder económico inhumano y angurriento que menospreció al trabajador y a los luchadores sociales que pugnan por lograr el bienestar de la población. Desde este rincón del mundo, saludo a Fidel con ¡hasta la victoria, siempre!

Hugo Vallejo
Manuel Estrada 3.850
San Miguel de Tucumán

Juegos de azar

Tiempo atrás LA GACETA publicó una carta titulada “La timba”, referida a la proliferación de los juegos de azar en todo el país, expresión que luego fue apoyada por el ex jurista Jorge Lobo Aragón, y el lector Enrique Travesi. También, el periodista Guillermo Monti escribió una extensa columna (”De la ludopatía nadie se hace cargo”, 23/9/14) destinada a replantear el tema mostrando otras facetas de los juegos de azar. Lo curioso de esto es que, hasta aquí, los entes moralistas y de cultos católicos, “chitún boca”. Éramos pocos los preocupados por esta pandemia contagiosa, pero por suerte, la Justicia y el Congreso dictaron medidas para frenar, o por lo menos reducir esta fiebre llamada ludopatía. Primero lo hicieron con las riñas de gallos, y ahora con las salas de juego, reduciendo las horas de habilitación y el impedimento para colocar cajeros automáticos dentro o cerca de sus salones. Hay quienes sostienen que la timba, en sus diversas expresiones, es el vicio más pernicioso que existe - destruye familias y hogares-, y que resulta una enfermedad casi incurable. Conforme a la loable posición tomada por las autoridades, queda por averiguar si los cultores de la ludopatía cumplen con las normas señaladas para su autorización y prácticas legales que rigen para los juegos de azar que, como se sabe, son permitidos con la obligación de aportar un determinado porcentaje de lo recaudado a las escuelas y centros asistenciales de cada lugar donde se lleve a cabo este tipo de “esparcimiento”. De ser así, en los citados establecimientos debiera abundar útiles escolares y hasta alcanzaría para reforzar la dieta alimentaria de los alumnos. Y los segundos, contar con las reservas permanentes de medicamentos y elementos médicos de rutina. La palabra la tienen los responsables de las áreas educativas y de salud, que a menudo se quejan por la falta de esos recursos indispensables.

Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí

Héroes traspapelados

Como consecuencia de no haber tenido tratamiento el proyecto de ley, debido a no reunirse el Senado de la Nacion, ha perdido estado parlamentario (vale decir ha perdido vigencia o, en buen castellano quedó traspapelada), la iniciativa legal por la que se concedía la medalla al valor en combate a un grupo de aviadores argentinos que dieron su vida por la patria hace más de 30 años en los sucesos de Malvinas. Esos hombres integraban las escuadrillas que operaron exitosamente en el archipiélago argentino, para los que se pedía condecoraciones “por sus relevantes méritos, valor, heroísmo en misiones de guerra”. Las mismas fueron desclasificadas y aprobadas por una ley aprobada por unanimidad por la Cámara de Senadores de la Nación, con dictámenes unánimes de las comisiones de Defensa y de Hacienda de la Cámara de Diputados de la Nación. El tema debió ser tratado en la última sesión del año de la Cámara Alta y al no realizarse la sesión del cuerpo, ese reconocimiento a nuestros aviadores héroes perdió valor reglamentario, por lo que dejó de existir. En otras palabras, cayó acribillado por la desidia y el desinterés. Creo que la iniciativa bien puede ser reactualizada por algún legislador tucumano, de tal manera que nuestros aguerridos pilotos tengan la condecoración que les otorga la Patria.

Domingo Padilla
dompadilla@hotmail.com


SERVICIO HOSPITALARIO

Con suma urgencia, ante el desesperado pedido de sus padres, llevé a su hijo adolescente a la guardia del Hospital Padilla; había sido picado por un alacrán, y como sufría de epilepsia, la situación se agravaba. En el viaje, pregunté a qué sanatorio lo llevamos, ya que tenían obra social. Sin dudarlo, me dijeron “al Hospital Padilla; allí están los mejores médicos y tienen los medicamentos”. Al llegar no podíamos estacionar, ni circular; eran tantos los accidentados y enfermos que, médicos y enfermeras no daban abasto en medio de la desesperación. Y como ya nos tienen acostumbrados aparecieron los “presos” que, en sus poderosas y modernas camionetas, insultos de por medio, hicieron atender a un herido de bala y de puñalada, resultado de una batalla campal. En mi tiempo de espera, me puse a chismear con los parientes de los que ingresaban y descubrí que el 60% de los usuarios tienen obra social pre-paga. No es que eso esté mal, pero ¿algún día reintegran el gasto ocasionado en una institución pública y gratuita que debe brindar servicio, primordialmente a los que nada tienen? Lamentablemente son los que más se quejan por la falta de insumos y atención profesional. Reflexionemos: Mandrake el mago ya se murió; no pretendamos que los profesionales de la salud y los hospitales hagan magia si les matamos los conejos y les desplumamos la paloma.

Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180- B° 20 de Junio
San Miguel de Tucumán